Oración de la mañana y de la noche

Como buenos cristianos, es importante iniciar el día en oración. De esta manera nos sentiremos plenos, más confiados y llenos de paz, con lo cual nuestro día transcurrirá siempre con la protección de Dios. Es importante que al pasar del día, también nos vayamos a la cama agradecidos con nuestros Padre Celestial por todo el camino recorrido durante el día. Hagamos oración tanto en la mañana como en la noche.

Oración de la mañana.

Dios mío, gracias te doy por este nuevo día,

por un nuevo despertar y poder ver mi camino a seguir,

saber que puedo confiar en ti, que todo lo puedes,

que eres amoroso, bondadoso y con un corazón

lleno de misericordia y perdón para nosotros los humanos,

que no somos perfectos como tú, Señor,

pero sabes perdonar y sanar nuestros errores para no cometerlos.

En esta mañana, te ofrezco mi pensar, mi decir y mi obrar,

para que todo lo que me proponga en este día venga por ti,

que tú estés intercediendo en mis actos,

que seas quien me guíe y decida por tu voluntad las cosas

que haré, diré o pensaré.

No dejes que haga cosas que a tus ojos no agraden,

aléjame de las ocasiones de pecar, de la tentación,

y si tengo que pasarles cerca, dame fortaleza

para no desfallecer y ser tentado,

sé que tú me darás la fuerza suficiente

para atravesar cualquier obstáculo.

Permite que el amor y la adoración por ti y los tuyos

sea cada vez más grande en mi corazón,

que lo abarque enteramente,

porque solo eso quiero, alabarte, adorarte

y solo a ti servirte.

Ten en tus manos, Señor mío,

pongo en tus manos mi liberación,

mi mente, mi corazón, mi alma,

mis recuerdos, mi conciencia

y mi actuar con voluntad,

poséeme y que sea lo que Dios quiera de mí.

Tú me has dado todo esto,

como gesto de bondad y fe en que regresaremos

a ti para buscar fortaleza,

a ti lo regreso, porque a ti pertenezco,

y todo lo mío es tuyo y gracias a ti,

haz lo que quieras con mi voluntad,

permite que está mañana sea lo que tú quieras,

que logre lo que quieras.

Amén.

Oración de la noche.

Mi Dios, a ti agradezco el día de hoy,

todas las cosas que en este día me diste,

de las que saqué provecho y las que salí herido,

de las buenas y las malas, todas son un aprendizaje

y una forma nueva de entender el concepto de la vida.

Te pido perdón si en algún momento cometí alguna falta,

si algo para ti no fue lo correcto y no entendí las señales,

cargo un pesar enorme al saber que te he fallado

y de todo corazón te pido perdón por haberte ofendido,

me propongo con mucha decisión y firmeza

a no pecar nunca más, para ser más de tu agrado,

ser una mejor persona, ser alguien que tu aprecies,

sé que puedo contigo a mi lado.

En esta noche, me acuesto contigo,

para saber que dormiré confiado,

cuida a quienes están en mi alrededor,

cuida su vida, sus sueños, su descanso,

no permitas que nada malo nos pase mientras dormimos,

mientras estamos vulnerables y sin defensa,

sé que tú serás nuestro guardián nocturno y diurno,

que nos cuidarás sin descanso,

evitando que toda persona que quiera dañarnos no entre,

que nuestros sueños no sean interrumpidos por pesadillas,

por demonios ni parálisis, que durmamos bien

y despertemos bien.

Amén.

Orar día y noche para conectar con Dios.

La mejor forma de tener una conexión profunda con Dios es cuando oramos y pensamos en él en toda ocasión, cuando estamos felices, cuando estamos tristes, cuando estamos preocupados, amargados, peleados, llenos de alegría.

Así Dios, quien conoce todas nuestras facetas y caras de emociones, nos puede ayudar a mejorar, por ello orar por la mañana y por la noche es una forma de saludar y despedir a Dios nuestro Señor y entendernos mejor con él. Cuando nos levantamos, lo saludamos, alabamos y pedimos que nos acompañe en nuestro día a día. Cuando nos acostamos, lo despedimos , agradecemos por todo lo que hoy hizo por nosotros y que el día de mañana sea otro día lleno de vida y energía.