Oración de la mañana para niños

Oh Jesús de mi corazón,

Te doy las gracias  por tu amor, por tus cuidados

Porque dormí, descansé y me desperté,

Lleno de energía y salud

Junto a mi familia.

Te pido señor que siempre sea así,

Padre amado te doy las gracias por este nuevo día,

Por el aire, por el sol,

por la familia que me diste,

bendíceme en este día;

perdona mis ofensas

Y protégeme de cualquier peligro,

Cuida también a mis padres, hermanos y amigos.

Acompáñame en todo momento,

dirige mi vida, dirige mis pasos

A donde yo vaya.

Amén

Enseñe a sus hijos a orar

La responsabilidad de los padres o de las personas que tengan a cargo la tutela de los niños no sólo es proveerlo de alimentos, vestido y velar por su salud, sino inculcar en ellos valores espirituales modelar en ellos una conducta cristiana, dar el ejemplo mediante el hábito de la oración en familia.

Se debe suministrar también el alimento espiritual,  los niños y jóvenes cada día están expuestos a muchos factores de riesgo en su entorno y son víctimas de acontecimientos penosos y pecaminosos que afectan su vida radicalmente, siendo más susceptibles cuando no hemos inculcado en ellos los principios cristianos. La oración de la mañana es muy eficaz para la protección de la familia.

La oración al despertarnos es un hábito que debemos enseñarle a los pequeños de la casa, fomentar en ellos los valores cristianos de agradecimiento a Dios por cuidar de nosotros y por brindarnos la oportunidad de tener un sueño reparador en el seno de nuestro hogar, así como también rogarle que bendiga nuestro día, poniendo en sus manos todas las actividades que esperamos llevar a cabo en el transcurso del mismo para que nos proteja de las vicisitudes que pudieran presentarse.

A los niños les resulta muy sencillo orar, ellos son muy espontáneos, recordemos que son imitadores por lo que debemos comenzar dando el ejemplo al practicar la oración en familia, explicándoles en un lenguaje sencillo, de fácil comprensión para ellos, que simplemente van a conversar con Dios, en confianza, tal como si hablara con un amigo, Dios quiere un acercamiento y que le digas todo lo que te pasa.

La importancia de encomendarnos a Dios todos los días, de dar gracias a Dios por todas las cosas, de tener una actitud de alabanza y adoración, de pedir perdón y perdonar, así como realizar nuestras peticiones de cualquier tipo: por sus padres, amigos, para salir bien en los estudios, para pedir conservar la salud o ser sanado de alguna enfermedad, bien sea por sí mismo o para interceder por otra persona  a nuestro amado Dios, con verdadera reverencia ante nuestro padre celestial.

Además enseñarle que pueden pedir en acción de ruego para ser librado de los miedos y fortaleza y consuelo en momentos de preocupación o tristezas porque para Dios no hay problema que él no pueda solventar y que si le permitimos actuar en nuestra vida, siempre nos irá bien, dándonos la sabiduría para enfrentar la vida y resolver cualquier dificultad que se nos presente.

Enséñeles a sus hijos a valorar todo lo que Dios ha creado, el sol, las plantas y sus frutos, las flores los ríos, las aves… así se acostumbrarán a ver el lado bueno de las cosas en vez de lo malo.

Entonen cánticos e himnos de adoración, porque a través de ellos se instruirá en el amor a Dios e irá decodificando de manera muy amena el mensaje que transmite, lo cual también es agradable a los ojos de Dios.

La Biblia insta a los padres en Deuteronomio capítulo 6: 6-7 a tener por costumbre, hablarle a los hijos de la palabra de Dios siempre, al levantarnos, al acostarnos, estando en nuestra casa y andando por el camino, si así lo hacemos, veremos en nuestros hijos un comportamiento ejemplar porque Dios obrará en sus vidas.