Oración de la mañana camino con Jesús

Señor, este día que comienza lo pongo en tus manos

Gracias por el descanso nocturno,

Gracias por protegernos de todo peligro,

No sé lo que este nuevo día me depara,

pero junto a ti sé que estaré seguro

Pués tu eres mi  esperanza, mi escudo protector.

También te encomiendo a mis hijos,

Para que los ilumines, los alejes del mal y les des tu bendición

Oh mi buen Jesús, muéstrame el camino

Dame tu luz, ¡oh gran maestro!

Oriéntame para escoger el sendero correcto

Ayúdame para no caer ante las adversidades

Y si en el camino mis  piernas parecen flaquear

Dios mío, en este nuevo día,

Potencia  mis energías,

Fortaléceme con tu poder

Son muchas las pruebas que en mi recorrido pueda encontrar,

Pero tengo la certeza que de todas me vas a librar,

Y no me rendiré, pues si camino  contigo

Nunca estaré solo(a)

Si me siento contrito y abatido(a) consuélame

Si me persiguen, escóndeme

Si me atacan defiéndeme.

Padre amado, mi salvador

Bueno es confiar en ti, dame tu paz,

Como solo tú la puedes otorgar.

Reconozco mis faltas,

 por lo tanto te ruego que perdones

 todas mis transgresiones e iniquidades,

Conviérteme en la persona que tú quieres  que sea

Que vivamos bajo tu gracia

Siguiendo el ejemplo, que tu Señor

Cuando viniste a este mundo

Bien que nos enseñaste

Y tu legado es y será eternamente

Por los siglos de los Siglos

Ayúdame para mantenerme fiel a tu santa voluntad

Te alabare y te glorificare,

Rey de Reyes, pues eres  mi supremo benefactor.

Amén.

¿Por qué es tan importante encomendarnos a Dios en la mañana?

Agradecer a Dios en la mañana, al despertarnos,  por una oportunidad más de vida, porque amanecimos bien, porque descansamos en el remanso de nuestra casa, mientras que otros probablemente no amanecieron tan bien, o están enfermos, o cuidando a algún familiar en un hospital, debe ser un hábito que debemos llevar a cabo todos los días de nuestra existencia, y del mismo modo transmitirlo a nuestros hijos.

En la mañana es el momento propicio para plantearle a Dios todos nuestros problemas porque para él, todas las cosas son posibles y tiene las respuestas para todas nuestras inquietudes, bien sea materiales, físicas o de carácter espiritual, sólo tenemos que pedirle a nuestro padre que está el cielo, que todo lo ve y que todo lo puede,  esto, en un  acto de reverencia y verdadera devoción, por cuanto estamos estableciendo una comunicación celestial, para  que el obre en nuestra vida y nosotros hacer su voluntad encomendándole todas las cosas, todos nuestros anhelos, todo nuestros proyectos para que él nos enrumbe por el camino que nos lleve a un destino favorecedor.

Además de la acción de gracias y el planteamiento de todas las problemáticas que perturban nuestra existencia, así como también podemos interceder por nuestros familiares, amigos y/o compañeros de trabajo. No debemos olvidarnos de expresar nuestras palabras de adoración a nuestro Señor y creador e implorarle el perdón de nuestros pecados pidiéndole que nos haga fuertes para no incurrir en el pecado para no alejarnos de él  y poder caminar con Jesús, el cual nunca nos deja solos.

Las Sagradas Escrituras revelan que nuestro amado Padre Celestial  siempre está dispuesto para atender nuestro ruego si con el corazón contrito y humillado le clamamos, pues ponemos nuestra esperanza en un Dios sempiterno y benevolente.

Es importante destacar que la también la Biblia nos habla de varios personajes que oraban al amanecer entre ellos, nuestro mejor ejemplo a seguir, Jesús el Mesías, David, el Salmista, El Rey Salomón, inspirado por Dios, autor del Libro Proverbios, el Joven Daniel, El profeta Elías, Job, cuya historia se atribuye a Moisés, en el libro de Job, entre otras figuras  que nos demostraron el Gran poder de la oración.