Oración de la mañana al Espíritu Santo

Querido Dios todopoderoso,

concédeme esta mañana

todo los dotes y gozos del Espíritu Santo,

en muchas ocasiones, nuestras vidas nos llevan

por distintos caminos y pareciera que no tuviéramos

un rumbo objetivo el cual seguir,

esto pasa porque no llevamos un constante progreso

como se espera que sea siempre, y se nos presentan

numerosas dificultades que no sabemos cómo afrontarlas,

y no tenemos la sabiduría o la conciencia

suficiente para resolverlas, o simplemente no tenemos

el amor y la bondad necesaria para entender los problemas

en los que los demás están metidos,

o no tenemos el entendimiento suficiente,

para verlo de otra manera y resolver.

Es por este motivo que en esta ocasión,

te pido en esta bella oración, para que

intercedas por mí y por medio del Espíritu Santo,

en este nuevo día, para que no haya nada

que se interponga en mi camino,

que nada me aleje de ti,

nada me detenga a ser mejor,

nada me impida lograr lo que deseo, lo que quiero lograr,

tus deseos son órdenes, y si para ti tu voluntad

es hacerme cumplir mis sueños, y alcanzar todas mis metas,

yo lo lograré hoy en este nuevo día.

No permitas que yo derrame lágrimas,

que el sufrimiento no se me haga más profundo,

es normal sentir dolor, pero el sufrimiento no debo dejarlo pasar,

y sé que contigo de la mano, todos mis problemas,

mis heridas, mis afecciones serán solucionados,

porque tú tienes la respuesta a todo,

y en el nombre del Espíritu Santo sabré confiar.

Gracias te doy por este nuevo día,

por un día donde me permites ser mejor que ayer,

un día donde te puedo alabar más,

donde puedo demostrarle al mundo que tú eres grande,

y que gracias a ti estamos todos hoy aquí.

Santifica, mi Dios, por medio del Espíritu Santo,

cada paso que yo dé para que en el camino

cada persona, cada encuentro que tenga,

les iré relatando de las maravillas de vivir con Cristo.

Bendice mi boca, Señor,

para que sean testigos y den voz

a tu gran bondad, amor y misericordia,

seré tu vocero, tu transmisor de mensajes de paz,

frota mis manos, Señor,

para que sean manos de una persona honrada,

justa, trabajadora, que solo sirve a un Dios,

abre mis ojos,  Señor,

para poder ver lo radiante de tu ser,

para ver iluminado el camino a seguir,

que la luz me guíe al sendero del bien

y me lleve a tomar decisiones sabias.

Que la gran dicha que me das,

mi corazón esté repleto de amor hacia ti

y a los míos, que todo el que me vea,

sepa que voy contigo a mi lado,

sepa que soy tu fiel siervo,

y así sepan que en mí encontrarán a Dios,

porque yo los guiaré hacia ti,

seré instrumento de paz y obrador del Espíritu Santo.

Te entrego todo lo que soy y seré,

mi corazón, mis pensamientos, mi cuerpo,

mi alma… todo, para que me moldees

a tu imagen y semejanza, ser cómo tú,

para poder hacer el bien para tu pueblo Cristiano,

y para la gloria del Espíritu Santo, y tu nombre.

Te pido esto en el nombre del Padre, del Hijo

y del Espíritu Santo, que me acompañes

en la ida y la venida de mi casa,

para nunca caminar solo sin ti.

Amén.

Espíritu Santo, el sanador de almas por las mañanas.

Al contactar al Espíritu Santo en la primera hora del día sientes como tu alma se siente renacida, se va purificando poco a poco, como si estuvieras en una nube, te sientes confiado y con fuerzas de realizar todo lo que se te interpongas, siempre es recomendable orar por las mañanas, más quienes salen a primera hora a la calle a trabajar o realizar diligencias necesarias, para salir con Dios y no resultar dañado por terceros, que todo lo que vayas a hacer salga bien y no haya dificultades que no puedas superar.