Oración a Dios al amanecer en la mañana

Grandísimo Dios todopoderoso,

A ti doy gracias por todo lo que me das,

por un nuevo amanecer,

me he despertado más temprano de lo habitual

para ver el renacer del sol entre las montañas,

para ver su majestuosidad y el calibre de perfección

de mundo que has creado para nosotros, los humanos,

ver sus radiantes rayos de luz, su esplendor y su calor,

sentir la brisa fría de un recién amanecer en mi rostro,

ver como poco a poco se va aclareciendo y mostrándose,

la niebla se va dispersando  y va entrando una fresca ola de calor

que combate el frío clima de la noche.

Aprovecho esta oportunidad para comunicarme contigo,

ya que todo lo bueno, bonito y bello de este mundo vienen por ti,

los pajaritos, que oigo cantar mientras alimentan a sus crías en los nidos,

los árboles, que me dan sombra, alimento y oxígeno para seguir viviendo,

las nubes, que con su esponjosidad y suavidad nos muestran un día cálido,

el cielo, cada día que pasa tiene algo más lindo y distinto qué mostrar al mundo,

siempre con sus colores y sus maneras de pintar el día

hacen que cualquiera se sienta alegre,

todo lo natural, los insectos, animales, el pasto,

la tierra, el agua, el ambiente en sí.

Mi Dios todopoderoso,

cómo no disfrutar de tu perfecta creación,

de tu única y más maravillosa arquitectura,

tú has creado esto para nuestro regocijo,

construirlo nuestro hogar y cuidarlo

es mi deber, y te prometo que siempre

seré defensor del mundo, de la Tierra,

del hogar que tú nos has dado para vivir,

un planeta habitable y con las temperaturas exactas.

Te pido perdón y que tengas misericordia

con todos aquellos que lo destruyen,

que lo dañan con sus máquinas industriales,

con sus residuos y desechos tirados

con la tala, la quema y la destrucción,

los incendios forestales y las sequías.

Hoy, en este amanecer tan hermoso, mi Dios,

solo pensé en comunicarme contigo,

agradecerte por todo lo que me das

y por todo lo que me darás en este día,

porque seas mi luz, mi sendero y mi guía,

para evitar caer en tentaciones malintencionadas,

para no decaer sobre las zozobras y pecados,

 permíteme servirte en este nuevo día,

y como testigo tengo al mundo, a la madre Tierra,

que está viendo mi voto de fe que hago hacia ti,

que seré quien lleve tu nombre por lo alto,

tatuado en mi frente, mi corazón y mi alma.

Estoy muy feliz por este nuevo amanecer, Señor,

porque aunque lo he visto muchas veces

siempre me sorprende cada vez y me deslumbra

cuán detallista fuiste al hacer todo,

hiciste todo a la medida, de una forma

que cada amanecer sea una forma nueva de vivir

me llena de energía, con ganas de seguir adelante,

no permitas que las horas se me transcurran

sin provecho, tiempo desperdiciado es tiempo malgastado,

permíteme conocer nuevas aventuras,

nuevos caminos, nuevos lazos,

que el tiempo no se me escape de las manos

y que cada segundo lo valga,

que fluyan entre tu voluntad y bondad,

entre la abundancia y riqueza que hay en ti.

Amén.

Amanecer con Dios, una forma bonita de vivir.

Cada vez que despertamos es bueno comunicarnos con Dios para encomendar nuestro día y nuestras tareas a él, para que todo sea en su voluntad y lo que él decida en sus planes sagrados para nosotros, pero ver un amanecer y estar a su lado es la forma más bonita de conocer a Dios, nos mostramos de una forma desnuda, te conectas de manera espiritual con el medio ambiente, con nuestro Señor y contigo mismo, sientes que todas las energías fluyen espontáneamente y en total armonía.