El poder de una bendición oración de la mañana

Señor, hoy me levanto confiado

Con fe en tu nombre y con ganas de seguir adorándote,

estoy totalmente de acuerdo con lo que sea tu voluntad,

ilumíname en este nuevo día para no actuar equivocadamente,

en cómo actuaré mientras cae la noche,

está presente en todos mis planes y sé el intercesor de ellos,

para que a tus ojos sean agradables y aceptados,

ya que solo quiero actuar en pro de ti.

Bendíceme, con tus dotes de gracia

y con tus mágicas y sagradas manos,

para que nada me salga mal, nada me haga perder la fe,

para que mi alma esté pura y no esté llena de pecado,

ser el siervo fiel y servicial que quieres que sea.

Bendice a mis hijos, que son lo más maravilloso,

que los he criado como tú me has enseñado,

en el camino de Dios y conociendo tu palabra,

para que nunca duden de que tienen a alguien en quien confiar,

y que pueden contar sus problemas sin temor a ser juzgados,

alguien que los perdona, los ama, los bendice y cuida.

Bendice a mis padres, que fueron los encargados 

de enseñarme a conocer tu nombre, que gracias a ellos

vivo la maravillosa vida que tengo a tu lado,

que me alimentaron, cuidaron y enseñaron todo lo que hoy sé,

gracias a ellos estoy vivo, y me siento vivo,

porque me enseñaron que hay un Dios.

Bendice a mi pareja, que me acompaña en la aventura de vida,

que fuimos unidos por medio de la iglesia,

ante tus ojos y tu aceptación, que es quien pusiste en mi camino

para compartir la vida y los mejores momentos,

que me dio a los increíbles hijos que tenemos, y la amo.

Bendice a mis amistades, que nunca faltan para apoyarme,

que siempre están cuando los necesito,

que son leales, buenos y serviciales sin pedírselos.

Bendice al pobre, para que encuentre un camino,

y logre salir adelante, cuando pueda y esté a mi disposición,

yo lo ayudaré, para que no se olvide de saber que estás para él.

Bendice al que está triste, que no cometa errores 

de los que más adelante se puede arrepentir,

que la vida tiene más salidas y que puede ser muy bella,

siempre le brindaré una sonrisa para que no olvide

el brillo y la iluminación que tú nos das para el camino.

Bendice al drogadicto, que por más caído que esté,

sé que tú puedes librarlo de ello, solo debe encontrarte,

que ha elegido mal y no ha escuchado tu palabra,

yo estaré ahí para hablarle sobre ti y que tú recuperas y sanas.

Bendice a todo aquel que lo necesites, 

esta mañana te pido por todos ellos,

que en el día a día me los encuentro,

y hoy quiero encomendártelos, para que los cuides,

los salves y los ayudes, sé que eres grande y bondadoso

y me escucharás mi petición, porque confío en ti.

Sé que tu bendición es de un gran poder,

concedes milagros, salvas vidas,

guías el camino, y nos enseñas como vivir.

Amén.

¿La bendición tiene poder?

La bendición es quizás uno de los dotes más poderosos de nuestro Señor Dios, ya que él por medio de una bendición es capaz de ayudarnos a superar cualquier situación, es capaz tanto de traer vida como de salvarnos de ella, pero sobretodo nos ayuda a conseguir el camino y saber que podemos vivir plenamente de su lado. Esta oración debe ser hecha con mucha devoción y fe para que nuestro Señor escuche que en la mañana tenemos mucho que decirle y pedirle por todas esas personas que lo necesitan, que están allí a la espera de una señal para salir adelante, tú serás ese vocero que le extenderá la mano.